Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Qué hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?
Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.
Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.
Me encanta perderme en estos versos. Pude estudiarlos el año pasado, la obra entera. Pero el soliloquio de Segismundo me evoca sentimientos muy bellos y a la vez luchadores.
La época de navidad es un momento del año muy entrañable.
Tiempo para una misma, momentos de reunión frente a un chocolate caliente y unos churros, salir, dar una vuelta al belén del Pilar.
Tiempo de enamorarse, ¿Por qué no? No hay época más perfecta y en la que venga tan bien una mano que te lleve por las calles llenas de luz, y te abrace al comienzo del año para dar rienda suelta a un bello sentimiento.
Estos días son los que mucha gente odia y otra adora. Yo soy de la firme convicción de que no debes odiar una unidad de tiempo, no subestimes lo que te puede ofrecer, no des por hecho lo que aún, y por fortuna, no se ha escrito. Se odia o adora lo que ello representa.
Y cada año, es diferente, representa algo distinto. Todo depende, y es cierto, de con quién lo disfrutes y hasta que punto lo exprimas.
Toca:
Disfrutar.
Reír.
Dar la mano a quien te ofrece felicidad constante.
Bailar.
Cambiar la rutina.
Descansar.
Y seguir sonriendo pase lo que pase.
Cada momento es oro y es único. Aprovéchalo como si fuera el último.
Así que haz con él, lo que se merece. Vívelo.
Toca todo esto y más, porque, joder, ya aguantaremos lo demás el resto del año.
Dejaros llevar por la magia... Tiene un no se qué, que qué sé yo. Es embriagadora.
· Supongamos que cada mañana te encuentras 1440 euros...
Puedes regalarlos, divertirte con ellos o quemarlos.
Pero los que no uses, al final del día desaparecerán.
Así funciona la vida...
La diferencia es que lo que te encuentras cada mañana no son 1440 euros... son 1440 minutos.
Piensa bien que vas a hacer con ellos...
Soñar...
que la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

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