Pero el cauce vuelve a su lugar.
No sé en que momento se me ha podido pasar por la cabeza el alejarme de ella.
Dios, sentir el otro día la distancia que hubo... fue un segundo de cordura, que me hizo comprender, que eso no estaba bien. No. No lo estaba. Una persona que te ha dado tanto, no puedes permitir que se aleje tanto. Y no. No lo voy a permitir.
Ella es mi soporte cuando solo tengo ganas de dejarme arrastrar.
Me conoce, como no lo ha hecho nadie nunca. Y, madre mía!! sabe interpretar cada una de mis sonrisas.
Sabe cuando una es falsa, y cuando es la sonrisa cargada con más amor del mundo.
Sabe como hacer que llore, y como hacer que deje de hacerlo. Tiene la facultad de mover mi humor como nadie. Sí ^^' para bien o para mal :)
Creo firmemente que podría tirarme horas enteras en silencio solo con ella cogiéndome de la mano y apretándola de vez en cuando.
¿Cómo puedes dudar de alguien que un día vio que estabas tan jodida que no se le pasó por la mente otra cosa que ayudarte? Sentarse a mi lado y cogerme la mano, dejar que llorara estando rodeada de gente.
Me demostró tanto aquella noche...que no pude que menos que empezar a fijarme en sus mil sonrisas, gestos, palabras, tonos, rasgos, virtudes, defectos.
No pude que menos que empezar a conocerla y dejarme llevar por su esencia y presencia.
Hasta hoy, la vida no me ha dado muestras de que me haya equivocado al elegirla a ella para caminar a mi lado. Y yo SÉ que no lo he hecho. No. No me he equivocado.
La vida...sí, ha sido enormemente perra y desconsiderada. Pero, también sabe como sanar heridas y dar un respiro al corazón.
Mi corazón, aún goza de ese respiro. Gracias a ella en gran parte.
Y sí. Lo es.
Ella es un respiro hondo, largo y duradero...^^
No hay comentarios:
Publicar un comentario